EL TOQUE DE SACRIFICIO

ToqueBÉISBOL PEQUEÑO

Por Arturo De la Mora Yocupicio

10 de Abril de 2017- Tocar la bola de sacrificio quizá se vea como una jugada fácil de hacer. Pareciera que sólo se trata de poner la bola en el terreno casi con la mano pero es mucho más que eso. Conlleva una mecánica básica desde la forma de sujetar el bat hasta cómo recibir la pelota. El bateador debe ir preparado y dispuesto a ejecutar esta jugada habiendo pensado antes hacia dónde dirigir su toque.

También debe analizar las habilidades de cada uno de los fildeadores que bajarán por el toque y la velocidad de su compañero en base. Antes, deberá haber demostrado su capacidad para realizar esta jugada tras decenas de repeticiones en la práctica.

Le comparto que colaboraba como instructor en la escuelita de béisbol de mi ciudad. Antes del partido teníamos la acostumbrada práctica con los niños. Ese día lo estábamos dedicando a explicar la ejecución de un toque de sacrificio, jugada elemental que todo bateador (en mi opinión) debe dominar, sobre todo en esas edades.

De repente, una voz gruesa nos gritaba algo a la distancia. Vaya sorpresa pues se trataba de Mario Mendoza (“Manos de Seda”) quien solicitaba caballerosamente nuestra autorización para cruzar los límites del terreno y aportar algunas sugerencias sobre el tema. Nuestra respuesta fue “claro que sí”. Lo que parecían ser simples sugerencias terminó siendo una verdadera cátedra sobre el toque de bola. Me quedé impresionado con los “tips” que nos compartió el fino paracorto, quien ya estaba en sus últimos años en activo.

En el tiempo que he visto béisbol he reflexionado respecto a la jugada del toque de bola y concluyo que generalmente se presentan dos situaciones: 1, polémica y 2, dificultad para realizarla. La primera porque siempre existiremos los que estamos a favor de esta jugada y los que no gustan de ella; en la segunda, no es fácil encontrar buenos ejecutores de esta jugada.

Bajo el entendido de que “jugar en equipo” es cuando un grupo de jugadores unen sus habilidades para lograr un mismo objetivo, destaco que la jugada del toque de bola es una de las más representativas de este concepto. Observe: alguien ya se puso en base y otro tiene la habilidad de tocar la bola y lo realiza correctamente logrando el primer objetivo (ponerlo en segunda o tercera); después se buscará anotar la carrera tratando de aprovechar la capacidad de otro bateador.

Tocar la bola de sacrificio es un verdadero arte, es decir no cualquiera lo hace bien. Aunque para muchos bateadores representa una jugada desagradable seguirá siendo una opción muy socorrida por los manejadores, sobre todo si quieren evitar críticas o cuestionamientos. Se recurre a ella generalmente cuando hay “urgencia” de ganar un partido pero veo que los bateadores van perdiendo esta destreza al ejecutarla con menor frecuencia.

Si me permite darle una recomendación a usted que lleva a su hijo a una escuela de béisbol es que lo enseñen a tocar la bola de sacrificio. Es una jugada que cobra enorme valor en momentos críticos y te hace sentir muy bien como jugador pues terminas ayudando a tu equipo a buscar el triunfo. Con los nuevos tintes ofensivos del béisbol, pareciera que esta jugada poco a poco pasa de moda.

Creo que en la vida también debemos realizar este tipo de sacrificios para ayudar alguna causa. Quizá los tocadores de bola no resulten los grandes héroes pero que valioso trabajo realizan. Existen manejadores que han logrado campeonatos sin tocar la bola de sacrificio pero le garantizo que son mayoría los que obtienen gallardetes tocando la bola.

Sigo pensando que el béisbol es más bonito y seguro jugando con toques de bola de sacrificio. Un bateador que aprende a tocar de sacrificio se convierte en un verdadero jugador de equipo. Esta jugada es sinónimo de colectividad.

Y usted, ¿qué opina del toque de bola de sacrificio?