josecarlosEL RINCON BEISBOLERO / Por Jose Carlos Campos
Beisbol bajo analisis, Sin Censura. Lo veraz no quita lo decente. Respeto de ida y vuelta. Twitter @elrinconbeisbol

LOS JUEGOS GANADOS COMO ANÉCDOTA

RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

DeGrom15 de Noviembre de 2018– Por una muy clara razón, hoy la secta sabermétrica salta de gusto y júbilo luego de que se están dando a conocer a los ganadores de los trofeos más importantes en Grandes Ligas. Se reúnen los feligreses en torno al altar al dios WAR y festejan que al parecer, los votantes se han basado en su “ciencia” para emitir sus sufragios.

Goza la soberbia y más que nunca, se solazan con que lo “tradicional” sea desdeñado, que paulatinamente las estadísticas de siempre sean desplazas y en su lugar, se acuda a las cifras que se crean desde el Olimpo cibernético en donde Baseball Reference y Fan Graphs están en la cima de la divinidad.

No importa si hoy fue Mookie Bets y no Huizilipochtli Trout el ganador del MVP en la Americana, que verlo entre la terna finalista ya es ganancia. Ya ha habido momentos de la gloria de la que hoy se puede jactar el imprudente de Bill James.

Cuestión de checar reacciones que se dieron tras el anuncio de que Jacob de Grom ganó el “Cy Young” de la Nacional, fue el momento esperado para que irrumpieran los soberbiométricos y deslizaran el anticipado “para que vean que los juegos ganados son estadística falsa”. Ya encarrerados, el remate con aquello que hasta lugar común parece, “que un pitcher gane un juego es circunstancial”.

Días de gozo para la secta beisbolera hoy en boga.

MÉRITOS- ¿Cómo no celebrar el Cy Young de De Grom por los afines a la nueva “ciencia beisbolera”? Record de 10-9 que nada dice de lo bien que estuvo, con ese fabuloso 1.70 en carreras limpias y su WHIP de .912, con esa seguidilla de juegos con aperturas de sobrada calidad.

Chisporrotea de alegría la soberbiometría, sus seguidores escupen por un colmillo porque de alguna manera, así se patea el pasado ya con olor a naftalina, desfasado, ese que no entiende que lo tradicional ya no es lo de hoy.

Se pueden ir mucho al demonio las temporadas de 30 o más triunfos de Denny MvClain, las 27 victorias de Steve Carlton en 1972 y los 300 triunfos de por vida de Greg Maddux, Tom Glavine, Randy Johnson, Nolan Ryan, Roger Clemens, Tom Seaver o Bruce Hutton.

SI a esas vamos, para ya no mencionar que los triunfos en México de Ramón Arano, José “Pepe” Peña u Horacio Piña fueron, bajo la definición actual, “circunstanciales” y en consecuencia, a esta tercia hay que buscarle la grandeza en otra parte.

Como para pensar que Anthony Young, con un más decente PCL, hubiera sido candidato ideal de la fiebre SABR en 1992 y 1993 con sus credenciales de records de 2-14 y 1-16. Pronto, los triunfos de un pitcher podrían ser tan solo datos anecdóticos.

Mejor pregunten “a los que saben”, a los que tienen esas computadoras “mágicas” que dirán, BABIP y FIP de por medio, qué es lo “exacto”, qué es lo que realmente es medible y lo que debe tomarse en cuenta. Lo demás, dicen, es mejor echarlo al baúl del olvido.

FENÓMENO- En donde sí debe existir magia, truco o en el peor de los casos, un hechizo o maldición gitana, es en los Charros de Jalisco, equipo que de sopetón entró no solamente a la mala racha (siete derrotas en fila hasta antes de ayer) sino en un terrible slump de bateo, de tal nivel que no había anotado carrera en 36 entradas.

Para rachas como ésta nunca hay explicaciones convincentes ni razones que resulten lógicas. Ojala y que la directiva de los Charros no se vaya por la fácil de pensar que el conjuro está en despedir al manager u contratar a un “chamán” que les quite el embrujo a los bats.

Como que en la víspera de navidad lo menos que merece Roberto “Chapo” Vizcarra sea otro “leonazo” como se lo dieron en Yucatán.