DE TODOS MODOS, JUAN TE LLAMAS

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

WBC MEX9 de Marzo de 2017– En la víspera, los mejores deseos aunque los augurios sean de malo para abajo. Inicia hoy en Guadalajara la fase 1 del Clásico Mundial de beisbol, actividad en el grupo “D” en cual se aloja al equipo de México. Llegó la hora del “todo o nada” y de que la escuadra bajo el mando de Edgar González se someta a una prueba que se antoja harto complicada.

 

Empecemos por el final: se califique o no a la siguiente ronda, los resultados de esta selección no van a modificar nada, no provocarán nada, no impactará nada en eso que llaman “beisbol mexicano”.

 

Se romperá una tasa y cada quien para su casa, se intentará hacer el recuento los daños (o de los beneficios) y nada más. No habrá banderas alzadas porque algo se avanzó ni sentimiento de duelo eterno porque algo se perdió. Será la “nada”.

 

Los daños de la pelota mexicana no se resuelven ni se agravan al calor de la selección armada por, presuntamente, los hermanos González. Guadalajara será epicentro del beisbol latino por cuatro días gracias a que se verán en acción a Venezuela y Puerto Rico con varios estelares de Grandes Ligas; gracias a que México llega con lo poco que se tiene en el mejor nivel del mundo y con una selección de Italia que aporta el chance de cobrar desquite para los nuestros.

 

Pero más allá de eso, nada. Todos de regreso a lo suyo.

 

ARGUMENTOS- Para explicarnos mejor diremos que pasar a la siguiente ronda no hará que se resuelvan mágicamente los problemas en Liga Mexicana de Beisbol, que cambien el régimen de exportaciones de talento o que surja vibrante un esquema de “desarrollo” como nunca antes.

 

Tampoco hará que se tenga una mejor Federación Mexicana de Beisbol y que esta salga del encajonamiento de improductividad e ineficacia en que lo dejó su ya fallecido exCacique.

 

El discurso sería el de trabajar más a favor del pelotero mexicano pero ese sería el mismo de hace 40 años. Lo que se ve en esta selección 2017 es reflejo fiel del magro resultado de años en que se ha sostenido un sistema tan nulo como injusto, incapaz de irse refrescando con el paso del tiempo yal contrario, mostrando signos de anquilosamiento.

 

Muchos se subirán al barco estos cuatro días de fiesta con sabor tapatío pero no se dude ni por instante que serán embarques de ocasión. La cachucha puesta durará solo eso.

 

POSIBILIDADES- Si el juego clave para la escuadra mexicana pudiera parecer contra Italia, lo cierto es que será contra Puerto Rico en donde realmente se juegue el chance de calificar. La misma visión tendrán los italianos.

 

Y es que Venezuela saltará en condición de selección favorita, como equipo con aroma a mucha agua para el arroz que incluso, algunos vaticinan podría llegar a la final junto a Japón o Dominicana.

 

José Altuve, Miguel Cabrera, Carlos González, Víctor Martínez, Ender Inciarte, Félix Hernández, Francisco Rodríguez, Héctor Rondón…así o más pesado.

 

Puerto Rico, sí, un equipo excepcional con ese line-up con Javy Báez, Carlos Correa, Paco Lindor y Carlos Beltrán que configuran un orden al bat de muchos quilates. Pero en el pitcheo es donde puede y existan esos huecos por bien aprovechados, pueden hacerla una escuadra “ganable”.

 

Esa es la puerta que se ve entreabierta, muy apenas, para que México se cuele a la siguiente ronda… si es que se le ganó a Italia.

 

EMPAQUETADOS- Tal pareciera que lo único que está en juego es el prestigio de Edgar y Adrián González, que el resultado de la selección tendría como sola resonancia el que al final se diga que el primero es buen-mal manager y que del segundo se comente “qué gran capitán” o “¿para que jugó lesionado?”.

 

Ya encarrerados con el análisis, que se ponga en tela de juicio habilidades y talentos de peloteros que andan en el extranjeros como “Cochito” Cruz, Luis Alonso Mendoza o Japhet Amador y por supuesto, que se abra nuevamente la polémica acerca de los jugadores de doble nacionalidad, sin entender aún que el arribo de estos es efecto, no causa.

 

Al final todo será un “de todos modos Juan te llamas”. El beisbol mexicano necesita mucho más que buenos resultados en el Clásico Mundial.