JUGUEMOS PELOTA, ES TODO

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

INAUG LMB1 de Abril de 2017– Tras la tormenta, sale el sol, dirían los clásicos. Desaparecieron los barruntos de tormenta, ya se disipó la polvareda y ahora lo que sigue es jugar pelota. Abrió la temporada 2017 de la Liga Mexicana de Beisbol, la más antigua del país. Este año, lo menos, para el circuito y sus clubes, los mejores deseos.

 

Arrancó la campaña de la pelota veraniega mexicana bajo un marco de la gran expectación del sector más “duro” de la fanaticada. La misma que vio transcurrir con desaliento los meses previos en los cuales se dio una intensa batalla entre grupos antagónicos de la misma liga, adjudicando como motivo el supuesto disenso sobre el tema de los jugadores de doble nacionalidad.

 

“Pelillos a la mar” dirán algunos, “agua pasada bajo el puente” dirán otros y cuando mucho el “eso ya fue ayer” que podrán argüir los más optimistas. Al estilo José-José, “ya lo pasado, pasado”.

 

¿Sin secuelas?, es lo deseable. Ahora todo debe centrarse en lo que suceda en el terreno de juego.

 

No será sin embargo, temporadade terciopelo ni sujeta al tradicionalismo que imperaba antaño, no debe serlo. La LMB no solamente mantiene los viejos retos sino que adquiere los que surgen de esa disputa por el poder y el control, destacando el que nos parece esencial: convertir su espectáculo en negocio, ese es su nuevo paradigma.

 

INVOLUCIÓN- Desafortunadamente, no todo lo que lo que se logró tras las disputas entre directivos es para aplaudirse. No se tocaron temas fundamentales como lo son la presencia de dineros públicos en los clubes o la multipropiedad, aspectos ambos que tarde que temprano actuarán en contra de la LMB.

 

Así, el viernes en Campeche lanzó la primera bola el dueñ.. es decir, el gobernador del estado y en Villahermosa andaban funcionarios del gobierno del estado revisando el estadio de los Olmecas. Lejos de su responsabilidad, cerca del negocio.

 

Sobre los combos multipropiedad seguimos en nuestra posición: tan antiestatutario como inmoral. No porque sea permitido se debe hacer legal. Seis clubes en manos de tres directivas. Fatal.

 

VÍSPERAS- Ninguno de los resultados del primer día debe verse como augurio ni vaticinio. Nadie logró el campeonato, nadie quedó eliminado, el torneo apenas inició.

 

Los inaugurales suelen ser juegos al estilo “rounds de sombra” en el boxeo, dan pistas de nada, percepciones de tendencia en muchas cosas, pero nada definitivo.

 

CUENTAS- Fueron varios los que alzaron las cejas y hasta agotaron las consultas en Google para ver si Pitágoras, Tales de Mileto o Malthus podrían ayudar a desentrañar el misterio: ¿cómo es que a un estadio como el Mobil-Super de Monterrey, con capacidad reconocida para 27 mil asistentes, se le acredite haber alojado a 29 mil almas en la jornada inaugural de los Sultanes?

 

“La gente se sentó en los pasillos”, defendían algunos el viernes, frase como para ya no exprimirse los sesos.

 

Que si la acotación llega vía multa que impone Protección Civil de Nuevo León será creíble.  Apenas así, ¿no?

 

TRISTEZA- Sentido el deceso de Rubén Amaro, exligamayorista mexicano acaecido en una ciudad del estado de Florida, en los Estados Unidos. Fue el primer mexicano ganador de un guante de oro en las Grandes Ligas, jugando para los Filis de Filadelfia.

 

Caballero dentro y fuera del diamante, Amaro se apareció en el beisbol mexicano como pelotero y manager en la LMP. Llegó a Culiacán en 1969 para ser parte de los Tomateros campeones de ese año jugando el short y la segunda base. Fino guante, bateador de contacto.

 

En 1971 dirigió a los guindas y los llevó a la serie final en donde perdieron ante los Algodoneros de Guasave, que era n dirigidos por el exmanager de los Tomateros Vinicio García.

 

Amaro, un “grande” que se nos adelantó en el camino. DEP.