PLAYOFFS LMP, CONFIRMANDO EXPECTATIVAS

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

pOFFS3 de Enero de 2018- Decíamos en la víspera, días antes de cerrar el año anterior, que a los playoffs de la LMP llegaban seis equipos a los que, refuerzos de por medio, veríamos en plenitud de sus aciertos y defectos. Esto era viendo básicamente a lo mostrado hacia el final del rol regular. No nos engañaron.

 

Aunque el inicio de esta columna debería ser el hecho de que han sido seis grandes juegos los que nos han ofrecido, juegazos en toda la extensión de la palabra (que no incluyen garrotizas o avasallamiento del bateo) que confirman (ríanse con ganas, trolles chichimecas) que es en Enero cuando el béisbol mexicano ofrece lo mejor.

 

Así, dos series se van con equipos ahora visitantes en ventaja y la otra empatada. Escenario creado porque Mexicali arrebató en dos ocasiones el juego a Venados; Mayos pasó sobre Naranjeros y Tomateros se vio alcanzado por unos Charros que lanzaron más que bien.

 

O sea, se confirman expectativas.

 

Los Águilas no pierden en su estadio desde el 26 de Noviembre; los Venados pelean todo; los Mayos son protagonistas y no “caballo negro”; Naranjeros en la inercia de su mala según da vuelta; Tomateros y su anemia ofensiva; Charros se disfraza de sorpresa y ataca una supuesta “lógica”.

 

La clave viene siendo jugare como locales, teoría más que cantada.

 

REPASO- Primero fue en la novena entrada con un gran corrido de bases de Walter Ibarra y después en la baja de la undécima con el jonrón de CJ Retherford, así ganaron los dos juegos Águilas a Venados. La tendencia podría ser a la inversa en Mazatlán luego del cambio de sede.

 

Primero Eddie Gamboa y luego un limitado en sus pitcheos Héctor Velázquez, artífices del par de blanqueadas que los Mayos recetaron a unos Naranjeros que están lejos, muy lejos, de ser el equipo que se vio en la primera vuelta. Una marcada anemia bateadora de la que los Mayos no tienen culpa.

 

Creemos que en esta serie la tendencia poco puede cambiar ahora que se mueve a Hermosillo.

 

Los Tomateros batallando en serio para justificar la presunta condición de favoritos que tenían previo al inicio de la serie contra los Charros. En el primer juego, pudieron ganar aún y solamente conectar un hit ante Tyler Alexander, quien junto a Eddie Gamboa, tejieron las mejores piezas de pitcheo de estos playoffs.

 

En el segundo, nuevamente el pitcheo tapatío el estadio de Culiacán para lucirse y aprovechar los rasgos de un lineup guinda que tras anotar en la primera entrada luego entró en la discreción inofensiva. Reiteramos: no todos los juegos pueden ganarse 1-0 o 2-1 y que sepamos, la velocidad no arma rallies.

 

Es Guadalajara, en un estadio de bateo, las cosas se verán con mayor intensidad.

 

DOGMAS- Los playoffs invernales son la época de las pieles sensibles además de los chismes vestidos de versiones que muy tarde se confirman. Esto es casi una tradición decembrina.

 

Usted publique que “cree” algo y saltan los que leen (y creen ) que se dijo “quieren”. La prueba es sencilla: “yo que creo que esta serie la va a ganar Fulano equipo”. Rápido, saltan los que ven con recelo el comentario, se visten de trolles y sueltan el “así que ya no le vas a Zutano”. Así se crean falsos paradigmas, se actúa en base a dogmas de fe.

 

Pero la tesis choca cuando se observa al periodismo militante, a los que no esconden su legítima parcialidad y aparecen en su labor profesional vestidos de porristas, casi llegando al “ganamos” o al “perdimos” al que solo le falta la gorra y la chamarra.

 

Entendemos en este fenómeno a la naturaleza humana así sea que haya casos de ignorancia beisbolera o de intereses in confesables de por medio.

 

Que la parcialidad no sea aliento para que desaparezca la objetividad. Solo eso.