RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Postemporada6 de Enero de 2018- Doce juegos y apenas un marcador de doble dígito. Doce duelos en donde no han faltado pitchers a quienes aplaudirles su labor y jugadas defensivas para poner en marco. Hablamos de los playoffs de la Liga Mexicana del Pacífico que llevan rumbo a convertirse en tan recordables como memorables.

 

Antes de los juegos del sábado, dos series mostrando ventajas de 3 por 1 de los hoy equipos visitantes (Mayos y Águilas) mientras que la tercera empatada a dos triunfos por bando. Sábado que puede ser de definición en la postemporada invernal. Mejor que eso, ni una rosca de reyes regalada.

 

Nos quedamos con los juegos del viernes en donde, primero, Jaime Lugo lanzó pelota pelota de dos hits y en la quinta Jovan Rosa descargó el jonrón con el que los Mayos sentenciaron el resultado con el que ganaron a los Naranjeros por tercera ocasión en la serie.

 

Luego, el dramático 7 por 6 con el quelos Charros empataron serie a Tomateros, por quienes Joey Meneses conectó tres jonrones, hazaña que pasó a segundo plano primero por esa gran reacción de los tapatíos en la parte baja de la entrada once y luego con el elevado de sacrificio de Edson García en la doce.

 

Y más para el recuerdo, los dos grandes lances de Yordany Linares en el quinto episodio a batazos de Issmael Salas y Román Alí Solís. Atrapadas que fueron el juego mismo para los Charros.

 

DUELAZO- Y en el cierre de la jornada, el sensación al 1 por 0 de los Águilas sobre Venados que tuvo como desenlace el batazo de Corey Brown que lucía para al menos un extrabase, si o que jonrón, que Roberto López atrapó pegado a la barda. Batazo ante Anthony Carter que fue el out 27.

 

Detalles y eventos que hacen fácil calificar de modo superlativo una postemporada que camina por sobre los rieles de la excelencia en materia de calidad de espectáculo, intensidad y calidad.

 

Claro que no faltan aquellos que enfermos de la “mezquindad regional” tratan de ver pajas en ojo ajeno, de satanizar lo que no alcanzan a digerir porque lo suyo es platillo de otra zona del país, envenenado desde hace muchos años por fobias nacidas en épocas veraniegas.

 

Hablamos de béisbol del bueno, ¿qué más?

 

GENEROSIDAD- Buena noticia que Ramón Urías, infielder sonorense, haya firmado contrato de liga menores con los Cardenales de San Luis, lo que representa una venta de los Diablos Rojos del México, ¿la primera que hacen sin estar Roberto Mansur al frente?

 

Aplausos para el pelotero pero no al club, el cual si bien hizo en boletinar la “buena nueva” nos late que se excedió al mencionar como “logro” el que Urías vaya a Estados Unidos gracias a que Diablos “le abrió la puerta”. Si es sobre esas bases en que se logran exportar peloteros, estamos fritos.

 

Nada hay más allá, nada, del tanto y aptitudes del pelotero, que son los atributos esenciales que ven las organizaciones de Grandes Ligas para firmarlos. Que si las exportaciones no se han generalizado no es porque en México no haya talentos sino porque precisamente, los clubes LMB “no abren las puertas”. Entendamos esto en sentido de que piden mucho dinero, que no necesariamente es para el jugador.

 

Lo otro sería reflexionar acerca de cómo un club que se precia de integrar una liga que se califica como triple A envía a Estados Unidos a un pelotero a jugar en la doble A.

 

Pero bien por Urías, ojalá y llegue el éxito y pronto lo veamos en las Mayores. Lo de los niveles lo veremos más tarde.

 

CURIOSO- Vemos que los Sultanes de Monterrey es de los pocos clubes que han acudido al esquema de vender abonos solamente para el torneo de apertura de este año y no han hecho promoción para vender también el de clausura de la LMB.

 

En lo que hemos podido apreciar, en otras plazas se decidieron por promocionar los dos torneos por un mismo precio.

 

Diferencias en la mercadotecnia de los clubes.