¿QUIÉNES EXTRAÑARÁN A LOS TIGRES?

tigres314 de Febrero de 2017 (ERB/JCC)- La concentración fue a lo mejor de 50, 60, más, menos, personas. Los que fueran y fueron. Aficionados en la ciudad de México protestando por la decisión del club Tigres de abandonar a la Liga Mexicana de Beisbol.

 

Para el lejano observador, resulta caso tan inédito como extraño: ¿cómo protestar en la ciudad de México si es que el equipo jugaba en Cancún? Puede parecer hasta inexplicable.

 

Los largos y a veces sufridos caminos que recorre el aficionado al deporte.

 

Salieron a la calle aquellos que encontraron en los Tigres su religión beisbolera, que se hicieron y convirtieron en confesos de unos colores y un uniforme que con el devenir del tiempo se fueron alejando. Hoy se añoran los recuerdos, el ya casi remoto pasado, muy poco el presente que lejos está de ese “glorioso ayer” que se invoca.

 

Mientras en Cancún la noticia no sacude ni estruja, en la capital de la República sacude a una fanaticada felina que a querer o no, estaba en peligro de extinción. “Santo que no es visto, no es adorado”. Carlos Peralta retiró la figura, alejó el altar. Es su derecho envolver la tradición y guardarla en el baúl. El tigre regresa a la jaula que hoy, queda cubierta con una sábana. Se acabó el show.

 

Otra vez la extrañeza, que el caso llama la atención, es cual si en San Luis Potosí se hubiera protestado por la desaparición de los Dorados de Chihuahua. Pero para los que hoy reclaman hay motivaciones más profundas, muy lejanas al entendimiento de los “profanos”.

 

Quizás, tal vez, los agraviados de hoy traen en mente las glorias de un pasado lejano, aquellas que se construyeron tras que Alejo Peralta trajo al equipo en 1955 y que pasó por las épocas (y manos) de Chuck Genovese, Ricardo Garza y Chito García; que construyó nombre, imagen y prestigio con el campeonato de 1965, con el mito-mentira del “cuadro del millón” con el que hasta un pelotero como Agustín Murillo hizo fama; los Tigres de Leyva y Romo; el pelotero emblema Matías Carrillo, el grande Chito Ríos; de la generación Osuna, Valdez, Garibay…

 

No se puede perder de vista que fueron años en que Peralta era el “casi todo” y así, que eran Tigres capitalinos, en el epicentro de Mexico, en la caja de resonancia del sentir nacional, de cuando la LMB “era” lo que hoy batalla para alcanzar a ser.

 

Muchos, generaciones enteras, nacieron en el entonces DF con la vocación felina, con los Tigres tatuados, viéndolos/disfrutándolos en el parque del Seguro Social (a veces en familia) y poco después (más en familia) en el “Foro Sol”. Ahí, los estertores de una tradición que fue languideciendo.

 

Falleció el fundador en 1997 y se llevó más lo que se cree, incluyendo la disposición de que el equipo si alguna vez desaparecía, se llevara el nombre y figura. ¿Tigres? Solo Peralta, derecho a la mezquindad y al egoísmo de quien los creó y les creó la historia. ¿Quién hoy, a la distancia, para reclamarle?

 

No, Alejo Peralta no estaría hoy “revolcándose en la tumba”. Queda claro que su intención manifiesta fue que Tigres no fuera ni para siempre ni para otros. En su testamento, no hubo espacio para los seguidores de la religión que él hizo surgir. Para su hijo Carlos, si acaso, reconocer que al tiempo cumplió lo que hoy de advierte pactado.

 

Comprado o no comprado, el equipo ya no será Tigres, muy seguro ya no con el mismo uniforme ni con el mismo logotipo y que nadie se extrañe que no se les acepte abrogarse la historia construida. El equipo tal vez se conozca como solo “Cancún”. A redactar su propio libro.

 

Hoy estarán extrañando a los Tigres esos manifestantes del Ángel de la Independencia, los que comieron tacos de cochinita cuando Chito Ríos colgaba ceros, cuando Matías Carrillo daba jonrones y que los que se acuerdan cuando con estadio lleno derrotaban a los Diablos. Para esos tiempos habrá nostalgia, ese sentimiento que hoy se reclama que el club no respetó.

 

Y de fondo, Tigres una de las 43 franquicias que han desaparecido en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol. Eso es colofón.