PERIODISTAS DEPORTIVOS O EL ASALTO GREMIAL

Femecrode13 de Diciembre de 2017 (ERB/JCC)- 

Del esfuerzo individual por sobresalir a encontrar una salida grupal para salir de los tiempos difíciles. De la representación gremial que promete paraísos al asalto con visos porriles que obliga a negar todo. El periodista deportivo ha encontrado el camino no en la Deontología de la profesión sino en el abuso de la misma.

En la hilazón de eventos, los medios como protagonistas, la función pública como fuente de corrosión, las universidades solapando y coaccionando y el periodistas incurriendo lo mismo en la ingenuidad que en la convicción al corrupto.

 

Lejos siquiera de acudir a la autocrítica, de revisarse a conciencia y exponer conclusiones al colectivo del oficio, en algunos lugares de México el periodista deportivo se emboza, deja de ser ese “fan” o ese “groupie” que a la fuente como medio para estar celebridades sino que más allá, ve su aparición como paso para medrar y sustituir los supuestos del magro ingreso con el recursos proveniente de más nocivo del oficio.

 

Historias costumbristas, que devienen de un pasado en el que la “vieja escuela” dejó como legado el “chayotea y crecerás”, estilizado al “chantajea y harás nombre”. Y es que tiene todo tiene su historia.

 

EL ANDARÍN PROPUSO

 

Allá a inicios de la década de los Noventa, “alguien” convenció al entonces director de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE) de promover la agrupación del periodismo deportivo a nivel asociación. La idea fue crear un organismo nacional del que devinieran asociaciones estatales que bajo aquella visión primera, pudieran existir incluso como si fueran asociaciones deportivas y en consecuencia, sujetas a subsidios de los que acostumbraron en los años salinistas.

 

Lo que se propuso de fondo era “institucionalizar” el “chayote” al periodismo deportivo. De eso se platicó en aquella reunión celebrada en la que por cosas de la suerte, nos tocó estar presentes.

 

Fue en la ciudad de México un frío 22 de febrero de 1992, en que se llevó a cabo laFemecrode2 reunión en uno de los salones del hotel Plaza Galerías, con la participación de delegados de diez estados y teniendo como testigo de honor el entonces presidente de la Confederación Deportiva Mexicana y de la Comisión Nacional del Deporte, Raúl González.

 

La idea se recibió e instaló bien en algunas entidades. como lo ha sido en Baja California y Sonora en donde el proyecto fue bien madurado, así sea que no haya quedado a salvo tanto de protagonismos y de ese abocarse a que sin que diga abiertamente, haya proclividad a sobrevivir atados a lo que el gobierno tenga a bien canalizar.

 

CASO SINALOA

 

En Sinaloa, antecedentes vagos, imprecisos, sin marcar referencias dignas de citarse. La idea “se jaló” y se mantuvo latente, inmersa en un ambiente de la sempiterna disparidad de escenarios. Sobre ello, la cita que parece histórica.

 

Hace cerca de 30 años. El hoy veterano periodista Heriberto Millán, forjado inicialmente en el periodismo deportivo, se ufanaba de haber dado el salto a la fuente local: “dejé el tercer mundo”, refiriéndose asó a las páginas deportivas. Los tiempos de Rodolfo Uriarte, Eloy del Campos y FJ Machado en el ya desaparecido Diario de Sinaloa.

 

Y es que en ese entonces no se habían descubierto las nuevas alternativas para llevar agua a molinos propios tal y como hoy existen. Había, sí, mordidas, arañazos, no la constante del “agandalle” que se percibe hoy.

 

Jefaturas de prensa de dependencias o instituciones ligadas al deporte, el “sobre” que proviene de clubes del deporte profesional, los gobiernos municipales como fuentes de aprovisionamiento y el usufructo de lo que la Universidad Autónoma de Sinaloa ofrece.

 

Saber de la cantidad de plazas (incluso basificadas) que la UAS ha otorgado a periodistas como premio a cubrir la fuente sorprendería a muchos pero no haría, desafortunadamente, ruborizar a los “beneficiados”. Han sido, ante todo, premios a la sumisión y medio para poner bozal a la libertad de prensa.

 

CASO ADÁN AMEZCUA

 

Fememecrode3Ni en sus más remotos sueños (o pesadillas) pudo Adán Amezcua imaginarse que el paso de los diamantes beisboleros al servicio público entrañara tanta dificultad. Tal vez hoy deberá extrañar más la amenaza de corredores en base que el hoy acoso de un gremio que como el de los cronistas deportivos de Culiacán, ya lo tienen en la mira.

 

Amezcua, hoy director del Instituto Municipal del Deporte de Culiacán, apenas ha llegado el cargo y ya es víctima de lo peor de un gremio que tras bambalinas, “pega” porque al final de camino hay pago. Sicariato agazapado, que a la vez que denuncia, chantajea; que la vez que reclama, golpea y que defendiendo la libre expresión la coarta.

 

No, miente quien diga que se trata de la “legítima defensa del gremio”, que al rato se dirá que son “conquistas laborales”. Se trata, en todo caso, se seguir la corriente a quienes desfilan con el aura de “gangsters” del periodismo y solo van al nopal, cuando hay tunas. Amezcua lo sabe muy bien.

 

En el inicio del gobierno del alcalde Jesús Valdez Palazuelos, el director del IMDEC fue Iván Salcedo, exatleta que dio “piola” para que se creara la asociación de cronistas deportivos del municipio. El anuncio la generó lealtades y gratitude$ que supieron recompensarse.

 

El método y estrategia se perfiló desde el inicio tal y cómo lo hizo la Federación Mexicana de Cronistas Deportivos (FEMECRODE). A inicios del sexeneio de Peña Nieto, se tuvo una reunión con Jesús Mena, entonces director de la CONADE, a quien se le pidió “ser tomados en cuenta” para ser parte del Sistema Nacioonal del Deportem (obtener subsidios), apoyos para Congresos, Asambleas y otros eventos de la Federación y “respaldo para solicitar a los institutos (estatales) del deporte apoyen a las delegaciones de FEMECRODE tal y como se hace en Baja California”.

 

Así entonces, la ACRODESIN impulsada por Salcedo denota movimiento a partir de un hecho que nuevamente, en lugar de la pena ajena o motivadora a la autocrítica, hincha de orgullo a sus promotores, “enseñar el músculo” como signo de “fortaleza gremial”.

 

El club de béisbol profesional Tomateros de Culiacán no acredita a uno de los agremiados al membrete, el caso se comenta, se analiza y se determina que una comisión acuda ante las oficinas del club para “protestar” por semejante omisión. Atrás queda el que la decisión de acrditar es potestad del club, no derecho “natural” del periodista.

 

Es como si existiera una asociación de reporteros de espectáculos y protestaran porque a alguien se le negara el pase para ver a Julión Álvarez. “Es que le gusta mucho, tiene todos sus CD´s en su casa”. Obvio que el promotor se reiría de la petición.

 

En este caso, el club cedió, le otorgó al gafete consagratorio y el resultado fue el esperado: el día de la inauguración de la LMP en la plaza, el susodicho, con novia al calce, sentado en gradas, tomando cerveza y disfrutando el juego “gratis”. Logro “revolucionario” de la defensa gremial, atrás quedaron los incordios y similares. (Una cámara fotográfica extraviada de la casa de un colega, por ejemplo). Nadie pida calidad en el trabajo, de eso luego hablamos.

 

Partiendo de esa base, lo demás es fácil de entender, aún sea partiendo de supuestos y “lo que yo ví”.

 

Alguien que dice haber visto a Amezcua increpar duramente a Salcedo al final de un evento, incluso a nivel de insulto. Lo comenta vía whatsapp entre los colegas y raudos para crucificar al nuevo director del IMDEC, los epítetos abundan y surge la balandronada, la soberbia: “vamos a hablar con el alcalde para que lo destituya”. Así, al tenor de por mis “destos”, de “somos el cuarto poder”. La dirigencia calla, sabe que si le mueven, se pueden caer proyectos.

 

Todos contra Adán Amezcua era la consigna y al final, reunión a puerta cerrada en donde “va a haber lana para todos” acalla la rebelión en ciernes. Así son las cosas, los que se desgañitan gritando “corrupción”, siendo el otro extremo de la cadena, los “silenciosos colaterales” que no son sino beneficiarios del lodazal.

 

(Y al final, el “recomendado” para la acreditación fue expulsado del grupo de WA por filtrar información al “rival”. Grieta en la solidaridad gremial).

 

Tal vez sea que la escuela adoptada sea esa la del llamado “primer mundo”, ese en el que las representaciones gremiales están en las manos de los “multiusos” que cobran en todas las dependencias en lo individual y reparten lo poco en lo general. Y así, líderes ad perpetuam.

 

Entonces que nadie exija calidad, veracidad y honestidad. Eso es nada más de slogan. El periodismo deportivo queda en resguardo de las buenas conciencias, las de los apetitos voraces y la reputación como factor desechable.