EL INVITADO ABEL GONZALEZ PUBLICA LANZA EL DISPARO DE INICIO DE SEMANA CON "LAS BARRAS, LAS ESTRELLAS Y LOS NOPALES", COLUMNA SOBRE LEYES Y ACUERDOS

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MIGUEL A. GONZÁLEZ Y LAS FALLAS DEL SISTEMA

- Mexicanos en GL

 

miguel_a_gonzlez_orioles30 de Mayo de 2012 /Por JCC/ElRinconBeisbolero.com)- Miguel Ángel González ya está en el máximo nivel. Las cuentas de los puristas dicen que es el pelotero nacido en México número113 que llega a las Grandes Ligas, no hay cuentas objetivas que permitan saber qué número de pelotero es que llega a la Gran Carpa sin ser producto genuino del béisbol mexicano.

 

Un jugador más que llega a la Gran Carpa con etiqueta de ser producto del esquema de desarrollo de las organizaciones ligamayoristas y no de un sistema que como el nacional, se observa obsoleto, ineficiente y poco inclinado a la formación real de profesionales de la pelota.


González fue convocado por los Orioles de Baltimore reconociendo su gran trabajo en Norfolk, triple A, y la estupenda recuperación que mostró en 2011. En ese lapso, la obligada mención a que no es un completo desconocido en su país ya que es bien conocido en la Liga Mexicana del Pacífico, tanto que así como antes los Medias Rojas de Boston, ahora los Orioles lo siguieron de cerca el invierno pasado.


En retrospectiva, siguió el camino de otros compatriotas como José Silva, Rigoberto Beltrán, Benjamín Silva, Germán Durán o Yovani Gallardo, entre otros, nacidos todos en México pero cuya llegada a las Mayores se dio en una especie de anonimato al ser desconocidos para la pelota local.


Colmo de las paradojas: la hasta ahora mejor noticia beisbolera del 2012 así apreciada por los medios pero desdeñada por la Liga Mexicana de Beisbol, sujeta a sus particulares cánones de al parecer, no cacarear huevos que no sean de sus gallinas. La duda de si fue omisión o mezquindad.


Primer pelotero mexicano que logra llegar a las GL desde el 2010 que lo hizo Noel Fernando Salas, que en la LMB se le conoció con Saraperos de Saltillo. Apenas dos debuts aztecas en casi tres años, algo que evidencia algo más que atribuir poco interés por los jugadores nacionales y que podría ser el agotamiento de un sistema de producción, desarrollo y exportación, hoy a todas luces caduco.


Sí, ruido y alboroto por las cuestionadas firmas de los jóvenes Luis Heredia y Roberto Osuna, célebres por los montos de sus contratos no por representar triunfo alguno del viejo régimen monopólico exportador. Venta de materia prima sin tallar, sin inversión, así se quiera hacer creer que traen etiqueta de la Academia de El Carmen.


Que si de la Academia hablamos, nos parece urgente que los directivos de LMB reorienten su enfoque sobre esta sostenida inversión, que la señalen como un centro de concentración de talento dirigido a alimentar de nutrientes a la propia liga antes de suponerla como instrumento de desarrollo o de formación de nuevos peloteros. Bastaría con que la asumieran (¿supusieran?) como un centro de fogueo.


La llegada de Miguel Ángel González no se adopta con tonos de fanfarrias en el verano por no ser producto ni de la liga ni del sistema, porque en su llegada nadie intervino (nadie cobró comisión) y hasta podría suponerse porque es pelotero visto en la LMP y con eso, se ganó la omisión informativa.


Al menos se debe consignar que no es González sujeto al infame veto que se aplica a los jugadores que firman directamente con clubes ligamayoristas y antes bien, lo peor que podría pasarle es ser sujeto al draft de derechos de retorno que tan melodiosamente se celebra cuando hay oportunidad.


Pero el tema está en lo mermado que se advierte el ritmo de producción de peloteros de alto relieve en México, producto en buena parte de esquemas ineficientes por cerrados y monopólicos, un sistema centrado en la exportación a costa del 75 por ciento y bloqueando todo esfuerzo por ampliar posibilidades de real desarrollo al pelotero joven.


De ahí en adelante, a celebrar que cada dos o tres años, un mexicano cumpla el sueño, como si los peloteros de calidad fueran una especie en extinción.