
BUENAS INTENCIONES SE APLAUDEN
2 de Junio de 2012 AVISOS- Jaleo fuerte y del bueno por el anuncio hecho a cargo de la directiva del club Diablos Rojos del México en el sentido de ofrecer régimen de pensiones y fondos de retiro para quienes más y mejor se hayan destacado a su paso por ese club. La intención, toda, corre a cargo de Alfredo Harp Helu quien es el mero-mero de la organización que además opera a los Guerreros de Oaxaca.
Las buenas intenciones se aplauden y más se aplaudirán cuando se hagan realidad.
Mucho mérito de Harp al lanzar ambas iniciativas, que si bien estarán centradas en solamente jugadores o managers que hayan formado parte de los Diablos, abre puertas para que en el futuro el béisbol mexicano se incline por un esquema generalizado de beneficio colectivo.
Dentro del ruido que se hizo por este anuncio, acentos en el hecho de que al menos en el boletín respectivo, se hizo mención de que uno de los posibles beneficiarios podría ser Ramón “Abulón” Hernández, el histórico de la huelga de 1980 y de la ANABE, algo que causa sorpresa porque sabido, identificado y reconocido que desde aquellos entonces, había sido prácticamente borrado de la memoria histórica no solamente del club Diablos sino de la Liga Mexicana.
Por cierto, lo menos es que en el citado boletín se hubieran animado a poner el mote de “Abulón”. No hacerlo pone a pensar acerca de si la mención fue sincera en verdad.
ASEGUNES- Las intenciones mostradas pasarán por requisitos claramente establecidos, como lo son el que aplicarán para quienes hayan permanecido al menos 10 años con la organización roja, tengan los méritos necesarios (y suficientes) y pasar el filtro de un comité técnico.
Por cierto, esto mismo se aplicará en los Guerreros de Oaxaca, según se anunció el viernes, lo que además de ser otra buena noticia, al mismo tiempo representa una aceptación formal, oficial e irrefutable de que en la Liga Mexicana se acepta que una misma directiva (un mismo dueño) tenga dos o más equipos. Véalo usted como algo normal.
Parece lógica esta parte requisitoria y siendo asunto de un club, muy en su derecho de poner reglas. Diez años, productividad y lealtad son valores que bien justifican una recompensa.
Nos llama la atención lo de los diez años por el hecho de que hace años, en un discurso pronunciado en Monterrey, el propio Harp manifestaba su desacuerdo con no hacer salvedades con ese requisito ya que había algunos jugadores (que jugaron con Diablos, por supuesto) a quienes no se les había hecho inmortales por no cumplir con dicho requisito.
Pero bueno, en el salón cismático podrán hacerse esa y más salvedades sin reparo alguno.
TRASCENDENCIA- Reiteramos: se trata de decisiones históricas, más que relevantes. Un segundo y tardío paso que pondrá muy alta la vara para los siguientes esfuerzos, si es que se logran dar sea a nivel liga o clubes.
Intenciones éstas que abonan para el ya volcado culto a la personalidad y que logra que la LMB recupere su permanente necesidad totémica y ahora Alfredo Harp representa ese personaje ante quien se santiguan, agradeciendo lo que está haciendo por el béisbol, que es mucho y muy de reconocerse.
Ojala y que esta vocación se traduzca en modelo a seguir para al menos, mejorar el producto que se le ofrece a la afición, darle mayor seriedad a la vida interna de la LMB y eliminar todo rasgo de mezquindad y soberbia que de poca ayuda ha sido para el béisbol mexicano.
Bienvenidas pues las buenas intenciones.. que pronto serán realidades.